De Examinador a Inventor: La faceta de Albert Einstein que no conocías

Imagen: ULLSTEIN BILD

 

¿Sabías que antes de cambiar el mundo con la física, Albert Einstein tuvo un «trabajo de oficina» convencional? En este Día del Trabajo, desde KUO queremos homenajear la labor de quienes analizan, protegen y crean innovación, recordando los años en que la mente más brillante del siglo XX fue, ante todo, un experto en propiedad intelectual.

 

El «Trabajo Soñado» en la Oficina de Patentes

En 1905, mientras formulaba la Teoría de la Relatividad Especial, Einstein se desempeñaba como examinador de patentes en la Oficina Federal para la Propiedad Intelectual de Berna, Suiza.

¿En qué consistía su día a día? Su labor no era solo leer; era un análisis riguroso de la patentabilidad. Einstein debía:

  • Realizar la búsqueda del estado de la técnica.
  • Analizar reivindicaciones (la parte más crítica de una patente).
  • Verificar si el invento cumplía con los requisitos de patentabilidad

En la Oficina de Patentes, Einstein trabajó aproximadamente 7 años y evaluó tecnologías relacionadas a aparatos electromagnéticos y afines, tales como:

  • Motores de corriente alterna (de la firma AEG).
  • Máquinas de escribir eléctricas (de Joseph Lemblé).
  • Sistemas meteorológicos y hasta un clasificador de grava.

Posteriormente, también fue perito en disputas sobre temas tecnológicos, dando su opinión experta en asuntos contenciosos sobre patentes.

 

Einstein, el Inventor: Más de 48 patentes

Su relación con la propiedad intelectual no terminó al dejar la oficina. Einstein pasó de evaluar ideas ajenas a proteger las propias. Registró más de 48 patentes (algunas en conjunto con otros inventores) en diversos países. A continuación, algunas de ellas:

 

  1. El Refrigerador de Einstein-Szilárd

En 1930, junto a Leo Szilárd, patentó en Estados Unidos un refrigerador por absorción que no utilizaba partes móviles ni gases tóxicos (Patente N° 1.781.541).

 

Su motivación fue la seguridad laboral y doméstica, tras leer sobre una familia que murió por una fuga de gases químicos en un refrigerador antiguo.

 

  1. Audífonos y Tecnología Médica

También incursionó en la acústica, buscando mejorar la vida de las personas con dificultades auditivas, demostrando que la invención no tiene límites de campo.

 

En 1929, Einstein co-creó un audífono basado en magnetostricción para ayudar a una amiga cantante que perdía el oído. Junto al ingeniero Rudolf Goldschmidt, diseñó un dispositivo con un electroimán y un diafragma de plata. Por ello obtuvo la patente alemana N° 590.783 otorgada en 1934.

 

Aunque no se comercializó, fue el precursor de tecnologías que Goldschmidt perfeccionaría años después en EE. UU. y el Reino Unido.

 

  1. Una blusa… ¿Relativista?

Quizás el dato más curioso es la patente de diseño N° USD101756 (1936) otorgada en Estados Unidos. Einstein diseñó una blusa ajustable con botones frontales y una cintura elástica. ¡La funcionalidad aplicada incluso a la moda!

 

¿Por qué proteger tu invento hoy?

La historia de Einstein nos enseña que el rigor técnico de un examinador de patentes es el puente hacia una protección sólida. Ya sea que estés diseñando el próximo sistema de refrigeración o un material innovador, el registro ayuda a transformar una idea en un activo valioso.

 

En KUO analizamos tu invento con el mismo rigor que el joven Einstein en Berna. ¡Escríbenos! https://kuoip.com/contacto/

 

Mayor información

Fuente: Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM): http://historico.oepm.es/museovirtual/galerias_tematicas.php?tipo=OTROS&xml=Einstein,%20Albert.xml